Quiénes somos

Hay cosas que merecen ser estampadas en una camiseta. Letras de canciones, citas célebres, eslógans emotivos... Nuestra iniciativa es sencilla. Cada semana propondremos diversos motivos relacionados con la publicidad y las relaciones públicas, así como noticias o enlaces de interés. Todos ellos deberían ser plasmados en una camiseta, porque son temas de actualidad que en cierta medida nos incumben y forman parte de nuestro presente y nuestro futuro. Esperamos que disfrutéis leyendo nuestras publicaciones.
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domingo, 5 de junio de 2011

Mafalda habla con Libertad

"Para mí lo que está mal es que unos pocos tienen mucho, muchos tienen poco y algunos no tienen nada, si esos algunos que no tienen nada tuvieran algo de lo poco que tienen los muchos que tienen poco... y si los muchos que tienen poco tuvieran un poco de lo mucho que tienen los pocos que tienen mucho, habría menos líos... pero nadie hace mucho, por no decir nada para mejorar un poco algo tan simple."
-Libertad (Mafalda). Quino-

Mafalda es el nombre de la niña, amate de los Beatles, protagonista de la tira de prensa más popular, que ha sido traducida a más de treinta idiomas y en Argentina ella y su creador Quino son un símbolo muy importante del país.

¿Pero quién es Libertad? Libertad  es, entre otras cosas, el nombre de una de las amigas de Mafalda. Un personaje con las ideas claras y a quién le desagrada la gente complicada, aquellos que viven dificultando las cosas simples. A pesar de comportarse de forma madura y de razonar sus argumentos en muchas ocasiones se ven asomar actitudes propias de su edad.

Aunque ella odie las metáforas referidas a su nombre, el discurso que reproduzco trata sobre eso. Sobre una libertad económica y social, pero sobretodo de una libertad mental. Aquella que te permite salir de la vida en la que día a día nos vemos inmersos, observarla desde fuera y pensar. Pensar que el cambio no lo lleva la queja, sino el hecho y que, sin hechos las palabras tienen sentido pero no el suficiente poder.

Carla Vallès


Showstopper

“If you play music on the street with a bucket for donations, every song has to be a showstopper”
 -Seth Godin-

Traducir esta cita al castellano no es fácil, pero quizás esto sea lo que más se acerca al significado original: si tocas música en la calle con un cubo para monedas, cada canción tiene que quitar el hipo. Cada día, en nuestro camino a la universidad, al trabajo o simplemente cuando damos un paseo por la calle, nos topamos con este tipo de personajes que intentan alegrarnos el camino y distraernos con algo de música y felicidad. Sin embargo, nosotros, absorbidos por el estrés y la presión de nuestra sociedad apenas nos percatamos de su presencia, a no ser, que la actuación de dichos artistas sea lo suficientemente buena y atractiva como para frenarnos.

 
Esta cita de Seth Godin, uno de los teóricos del marketing más importantes del momento, refleja de manera simple y perfectamente inteligible el concepto que resume la tarea de cualquier profesional de la comunicación, sea cual sea el ámbito en el que trabaje. Las personas reciben un sinfín de bombardeos publicitarios con los que han aprendido a convivir, y al igual que a los músicos callejeros, han aprendido a ignorar. Es por eso que es extremadamente importante conseguir mensajes que sorprendan, que conmuevan, en definitiva, que quiten el hipo, para que la gente se concentre unos segundos en el mensaje enviado.

Si hay alguna palabra que me viene directamente a la cabeza después de esta reflexión, no es otra que conceptualización; una tarea difícil que implica un esfuerzo enorme por parte de los creativos y de los redactores publicitarios, pero que si se hace bien, se convierte en aquello que hace que nos paremos a escuchar. Porque un buen concepto vale más que mil palabras.

Jon Werckmeister



domingo, 29 de mayo de 2011

Discurso #acampadabcn

En medio de la revolución pacífica que está viviendo España, me he tomado la libertad de plasmar la introducción de un discurso que realizó Manuel Castells, sociólogo y profesor universitario, el pasado 26 de mayo en Plaza Cataluña.

“Las relaciones de poder son esenciales en toda sociedad porque quiénes quieren y tienen poder construyen las instituciones en función de sus intereses y valores. Las instituciones que vivimos cada día son simplemente expresiones de esas relaciones de poder. ¿Pero cómo se forma el poder? El poder, fundamentalmente está en nuestras mentes. A fuera hay violencia e intimidación por si acaso se nos ocurre pensar diferente, pero en el fondo, un poder que solo se basa en la violencia, la historia ha demostrado que es débil. […] La manipulación de las mentes es mucho más eficaz que la tortura de los cuerpos. Por eso, la batalla del poder está en nuestras mentes, porque la forma en que pensamos determina lo que hacemos. Las mentes son redes neuronales que forman sus pensamientos, su visión del mundo, su concepción en relación con otras personas, con otras mentes, con otras redes neuronales y en relación con las redes de nuestro entorno social y natural. Todo esto es el proceso de comunicación.

[…]En el entorno de comunicación nuestras mentes funcionan y, por tanto, se establecen relaciones de poder. Afortunadamente en la sociedad siempre, no solo hay poder sino también contrapoder. Allá dónde hay dominación hay resistencia”.

He tenido que pararme aquí porque hubiera transcrito el discurso entero.
He optado por éste aunque podría haber escrito el del economista Arcadi Oliveres o el del periodista Eduardo Galeano, entre otros activistas y figuras de la comunicación.

La introducción que he plasmado en esta entrada me ha parecido, por lo menos, diferente al resto. Castells, ha establecido los antecedentes de la situación en la que nos encontramos a través de la construcción de los pilares que constituyen nuestra democracia actual, el poder. Todos estamos subordinados a él mediante las organizaciones e instituciones políticas que nos manipulan y ordenan en función de sus intereses. Una manipulación resguardada con la libre expresión, el derecho al voto o la sanidad. Una manipulación que no deja de ser una convivencia de la autoridad con la subordinación.

Afortunadamente, tal y como Castells apunta, los subordinados, bajo sus creencias, ideologías y valores, en ocasiones desobedecen a la supremacía y proponen su visión de sociedad justa y demócrata. En este caso, únicamente nos queda ver cuál será el resultado de este movimiento que confronta a tantos grupos.

Dejo aquí el enlace para aquellos que queráis escuchar el discurso de Manuel Castells:




Raquel Sancho

RELATOS QUE CABEN EN UN IMÁN


En cuanto acaba el libro y lo cierra ya lo ha olvidado por completo. De modo que observa un instante la cubierta, con curiosidad, y acto seguido busca la primera página y empieza a leerlo.
                                                                                                               De nuevo – Quim Monzó

El año pasado, la empresa Fnac encargó a Quim Monzó que escribiera un microrrelato, como obsequio para todos los clientes el día de Sant Jordi. El relato debía ser lo suficientemente corto para caber en un imán de nevera.



Realmente, ¿se puede reducir una historia al tamaño de un imán? ¿No se pierde información para simplificar una historia hasta este nivel?

La respuesta y la solución están en elegir las palabras clave. El momento exacto de la historia que te permite que se entienda; que con tan sólo unas líneas todo tenga sentido. No puede faltar ninguna palabra, pero tampoco debe sobrar ninguna. Lo justo y necesario.

Quizás es más difícil extenderse a las 500 páginas, escribir una novela. Tienes que pensar en lo que has escrito y en lo que escribirás. Todo debe estar relacionado. Un solo fallo de conexión entre páginas y la novela entera se viene abajo.

Como decían los conceptistas: “Lo bueno, si breve dos veces bueno”. A veces las mejores historias no tienen por qué ser las más extensas. Quim Monzó lo ha demostrado. En dos líneas y media, ha sabido plasmar a la perfección la historia de su madre, quien sufría de una demencia senil. Y es en la brevedad del relato donde reside el drama de la historia, que con las palabras justas transmite la emoción del momento.  


Marta Ribas

domingo, 22 de mayo de 2011

La no comunicación no existe

El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”
Cien años de Soledad – Gabriel García Márquez –


Hace aproximadamente dos años reuní el valor para enfrentarme a la trama enrevesada y al eterno árbol genealógico de los personajes de la novela de Gabriel García Márquez Cien años de Soledad. De entre sus más de 700 páginas esta cita fue, sin dudarlo, lo que más me llamó la atención. La pregunta que me hice entonces y que me vuelvo a hacer hoy es, ¿qué pasaría si no tuviéramos un lenguaje para comunicarnos?

Según el filósofo Ludgwig Wittgenstein el mundo y, por ende la realidad, se construye a través del lenguaje. Sin embargo, sin el habla el mundo físico sigue estando presente ya que somos capaces de percibirlo a través de nuestros sentidos. El dilema, por tanto, es cómo se construye el mundo en nuestras mentes y si seríamos capaces de entenderlo sin que existiera un lenguaje mediante el cual expresarnos.

Esta reflexión nos lleva hacia otro tipo de incógnitas, por ejemplo, ¿es el lenguaje uno de los pilares de nuestra evolución? o ¿qué pasaría si solo pudiéramos comunicarnos señalando las cosas con el dedo, si no tuviéramos la capacidad física para hablar?

En mi opinión la lengua es sólo una entre un millar de formas que tenemos para comunicarnos, y con el tiempo, nuestros antepasados se percataron de que era la forma más fácil para comunicarse y la que requería menos esfuerzo. Pero, en definitiva no existe un “no lenguaje”. Las plantas, los animales, los organismos unicelulares, todos y cada uno de ellos tienen una u otra forma de comunicarse, es decir un lenguaje. Tanto el lenguaje verbal, el gestual, el de los colores o el de los olores sirven para expresarse. Los seres humanos disponemos de un amplio abanico de posibilidades comunicativas y la prueba de ello son los casi 7000 idiomas que se hablan en el mundo.

El dilema al que nos enfrentamos ahora no es el del lenguaje y el de la construcción de mundo. A mi parecer, en pleno siglo XXI la disyuntiva que nos corroe es la gestión y los usos del lenguaje, motivados en parte por el avance de nuestras sociedades modernas. La prueba palpable es que hoy en día se han creado carreras universitarias como la nuestra, Publicidad y Relaciones Públicas, cuyo objetivo no es otro que aprender a gestionar el lenguaje (en todas sus expresiones) con el fin de persuadir e inducir a las personas a la acción.

                                                                                                     Jon Werckmeister